Hace ya tres años, empecé a formarme en EMDR. Para mí ha sido una revolución, después de cada formación, quieres más y más… Después de trabajar con tus pacientes, te quedas “con eso”: una sensación de ayudar, de que se ha procesado, de que no hay dolor, de que está ahí, pero no duele, ya ha pasado…
Pero QUÉ ES EMDR?? Eye Movement Desensitization and Reprocessing,
EMDR es un tratamiento complejo que exige que se tome la historia del paciente, una evaluación apropiada, el desarrollo de una relación terapeuta-cliente empática y la preparación para el abordaje.
Los movimientos son hechos en conjunto con la psicoterapia para ayudar al cliente a integrar los traumas «metabolizados». La teoría más prominente para explicar el éxito del EMDR tiene que ver con los movimientos oculares durante el sueño REM (Rapid Eye Movement – Movimientos Rápidos Oculares).
Parece que todos estamos procesando las experiencias del día durante las etapas de sueño REM. En situaciones normales, es como que el cerebro «revisa» las experiencias del día, las procesa y las archiva en su enorme banco de datos cerebrales. Sin embargo, cuando tenemos alguna experiencia traumática parece que el cerebro no logra procesar el evento, y el incidente se queda en nuestro cerebro como un tipo de «nudo neurológico».
Se piensa que algunas de las pesadillas son intentos fracasados del cerebro al intentar procesar los recuerdos traumáticos. Cuando pedimos al cliente que recuerde algún evento, situación, sensación traumática, y le ayudamos a mover los ojos de determinada manera, parece que el cerebro recibe la ayuda que necesita para poder procesar el hecho y archivarlo. Se pierde la carga negativa asociada al evento, y muchas veces se recupera los recuerdos positivos vinculados a ello que antes no se podía percibir. Muchas personas tienen la sensación que el recuerdo ahora ya es parte del pasado, y que ya no molesta cuando se acuerdan de lo mismo. Una cliente una vez dijo en relación al procesamiento de un recuerdo de abuso sexual: «duele, pero ya no hiere».
En 1987, la Dra. Francine Shapiro, estudiante de postgrado en Psicología, estaba caminando por un parque en la ciudad de Los Gatos, California. Los pensamientos perturbadores que la habían molestado empezaron a desaparecer. Cuando volvió a pensar en ellos, se dio cuenta que ya no la molestaban como antes. Ella fue percibiendo que cuando un pensamiento perturbador le venía a la mente, sus ojos comenzaban a moverse rápidamente. Parecía que los movimientos oculares lograban que el pensamiento saliera de su mente consciente. Cuando volvía a pensarlo, había perdido mucho de carga negativa.
Entonces, comenzó a experimentar deliberadamente, pensando sobre cosas en su pasado y presente que la habían molestado mientras movía los ojos. La perturbación cesaba todas las veces. Quiso saber si esto funcionaría para otras personas por lo que hizo experimentos con sus amigos. Les pedía que siguiesen el movimiento de sus dedos como una forma de ayudarles a sostener los movimientos oculares mientras pensaban en hechos perturbadores.
Después de experimentar con más de setenta personas, ella confirmó que el proceso había desensibilizado los pensamientos perturbadores. Ella perfeccionó el proceso y le llamó de EMD, Eye Movement Desensitization, y en 1990, expandió la conceptualización hacia EMDR, Eye Movement Desensitization and Reprocessing, para incluir el concepto de procesamiento. Estaba convencida que los movimientos oculares podían procesar recuerdos traumáticos, liberando a la persona para que pudiese tener conductas más adaptativas y funcionales.
En 1988, la Dra. Shapiro experimentó su nuevo método con 22 voluntarios que eran veteranos de la guerra de Vietnam o víctimas de violación o abuso sexual y que poseían los síntomas del síndrome de stress póst-traumático. La mitad del grupo recibió una sesión de EMDR, mientras que al otro grupo (grupo control) apenas se le pedía que describiera su trauma en detalles. El grupo de EMDR demostró mejorías significativas; el grupo control, no. Por cuestiones éticas, se hizo EMDR con el grupo control también. Al averiguar al mes y posteriormente a los tres meses después del tratamiento, todos habían mantenido los resultados positivos de su sesión de EMDR.
La Dra. Shapiro dijo que fue un error haber nombrado a la técnica «Movimientos Oculares» ya que se ha descubierto otras formas de estimulación bilateral que funcionan bien, tales como la estimulación auditiva o táctil. Para algunos clientes, esas formas han sido más beneficiosas porque no logran mover los ojos en el ritmo apropiado mientras piensan en el recuerdo.