Momento

·· MOMENTO MINDFUL··
Postura relajada y a la vez erguida, cierra los ojos, y respira de manera tranquila y sosegada 30 veces. Las puedes ir contando y ahora observa con toda tu atención, qué sensación nueva aparece en alguna parte de tu cuerpo, quédate expectante, sin perseguir absolutamente nada, simplemente observa, sin esperar que nada suceda.

Me acompañas?

Esto se llama “Hacer el no hacer”, y de ese modo, nos conectamos de manera atenta e intencionada con un estado de abstracción sin pretender meta alguna. NO METAS

Esto no quiere decir que vayas por la vida sin objetivos, significa ir más allá de la mente racional y obsesiva, que se apega a la búsqueda del resultado sin más. Es decir, sin tener en cuenta la coherencia y la conveniencia del objetivo en nuestro bienestar y equilibrio emocional.

Te vamos a pedir, que, en este mes, observes en la práctica formal meditativa, cuáles de estos apegos tienes, y la emocionalidad que te genera el mantenerlos.

Los distintos estilos de apegos interfieren de manera inconsciente en nuestros sentimientos y bienestar, y nos limitan en el desarrollo de nuestro potencial. A medida que lees, ve haciéndote una lista, para trabajarlos posteriormente.

  • Apegos a pensamientos nocivos: “no puedo con todo; ya me ha vuelto a pasar y no he sabido decir que no; que dura es la vida; que tonta soy; otra vez la misma historia, no sé qué hago aquí, total para lo que aporto, etc…”.
  • Apegos a pensamientos críticos sobre otros, del estilo “no te puedes fiar de nadie; esta persona trabaja fatal y no hace nada bien; no se entera de nada; parece que lo hace queriendo; que torpe es, etc…”.
  • Apegos a emociones subyugantes, relacionadas con experiencias dolorosas del pasado, que todavía seguimos arrastrando en nuestra mochila. Pueden ser desamores, conflictos paterno-materno-filial, rabia hacia alguien, sentimiento de injusticia o de no reconocimiento, etc…
  • Apegos a objetos/ropa que nos recuerdan bien personas que queremos o hemos querido mucho, bien situaciones extraordinarias y fascinantes. Y en algún caso, seguimos conservando cosas que nos conectan con momentos feos de nuestra vida, que queremos olvidar, y sin embargo, ahí siguen en nuestras casas.
  • Apegos a músicas/películas/lugares, que nos conectan con la nostalgia de momentos que no volverán, pero también, con situaciones vividas que apreciamos y catalogamos de muy agradables.

Todos los apegos hacen el efecto de lastre, que nos arrastra, y queremos que te desprendas de ellos, y los sueltes a lo largo de este mes, en cada práctica meditativa (al menos 10 minutos), observando sin más lo que percibes y experimentas. A modo de pista, te dejamos las siguientes preguntas:

¿A qué contribuye este apego?
¿Qué consigo al mantenerlo?
¿Quiero deshacerme de él?

¡¡Libérate de los apegos que no te suman y disfruta del presente!!
Nuestros mejores deseos conscientes para junio.

A %d blogueros les gusta esto: