Hoy sí, soy capaz.

Simplifica. Detente para avanzar. Parece una contradicción, pero es una de esas verdades que descubrimos con el paso de los años. Y es que nos embarcamos en la vida con demasiadas cosas en la cabeza y pocas en la conciencia. Y la mente, ya se sabe, es “culillo inquieto” y no para en ningún momento.Sigue leyendo “Hoy sí, soy capaz.”